La Unión Europea y el Reino Unido anunciaron sanciones contra Rusia, acusando a sus agencias de inteligencia de espiar y sabotear computadoras de gobiernos y servicios básicos en países como Alemania, Francia y Finlandia.
Represalias inmediatas
Como castigo, congelaron el dinero y le quitaron las visas a varias personas y empresas rusas que supuestamente organizaron estos ataques. Alemania está especialmente molesta y mandó llamar al embajador ruso para reclamarle, ya que aseguran que los hackers se metieron hasta en las redes de su propio gobierno.
Rusia los niega todo
Por otro lado, el gobierno de Rusia respondió que todo esto es completamente falso. Afirman que los castigos son ilegales, que no hay pruebas reales de los hackeos, y que Europa solo está haciendo ruido en los medios para tener una excusa y mantener el pleito político con ellos.