En los hospitales del sur de Afganistán, el colapso ya no es una advertencia, es el día a día. Las camas tienen que dividirse para acomodar hasta a cuatro niños gravemente enfermos al mismo tiempo. Muchos de ellos llegan tan débiles que ni siquiera tienen energía para llorar. 1 millón …

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CIUDAD DE MÉXICO.— Tras varios meses prófugo y una ruta …

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