El Parlamento Europeo acaba de aprobar la modernización del Acuerdo Global entre México y la Unión Europea. Este paso es estratégico para nuestro país, ya que funciona como un “plan B” o contrapeso comercial ahora que se acerca la tensa revisión del T-MEC en Norteamérica.
Una actualización necesaria
El tratado actualiza las reglas que operaban desde el año 2000. El cambio central se resume en esto: eliminación de casi el 100 % de los aranceles vigentes. Además, por primera vez el documento incluye reglas claras para el comercio digital, así como candados contra la corrupción y obligaciones de cuidado ambiental.
Beneficios para la industria mexicana
Para el campo y la industria de nuestro país, el beneficio es directo: mayor facilidad para exportar aguacates, frutos rojos y componentes para vehículos eléctricos. En contraparte, México también cedió terreno: abrir licitaciones públicas de los estados a empresas europeas y proteger 568 productos del viejo continente que tienen denominación de origen.
Últimos detalles
¿Qué falta para que sea una realidad? El proceso entra en su recta final: el Consejo Europeo, el Senado mexicano y los parlamentos de cada país europeo deben dar su firma definitiva para que el acuerdo entre en vigor.