Estamos a dos meses del inicio de la Copa Mundial de fútbol. Esta no es cualquier edición de la competición: el torneo se llevará a cabo en tres países diferentes —México, Estados Unidos y Canadá—, y contará con la presencia de 48 países participantes por primera vez en la historia. Conociendo el contexto de la competición y sus generalidades, la pregunta que muchos aficionados al fútbol se hacen es: ¿la Selección Mexicana puede competir a buen nivel? La respuesta no es tan obvia como parece.
El técnico de la Selección Mexicana es Javier Aguirre, un histórico entrenador que ya ha dirigido equipos europeos de gran nivel y que también ha estado al frente de la selección en procesos anteriores. La idea de juego de Aguirre es muy clara: sus equipos construyen de atrás hacia adelante; es decir, él prioriza un equipo con buena defensa y, a partir de ahí, edifica un sistema ofensivo que no descuide la protección del arco. Un entrenador acostumbrado a dirigir equipos con pocas estrellas pero mucho corazón: es por eso que creo que México tiene una oportunidad única.
La oportunidad
Asumir que el Tri es inferior a la gran mayoría de selecciones de élite no es ser malinchista ni tampoco despreciar a los jugadores mexicanos. La realidad es que México no pasa por su mejor momento como conjunto; sin embargo, Javier Aguirre tiene todos los recursos necesarios para llevar a la práctica el fútbol que le ha dado tantos éxitos. Una selección en inferioridad de calidad solo puede competir a través de la táctica y el esfuerzo colectivo, dos cosas que el seleccionador nacional domina ampliamente.
¿México puede competir? Sí, pero solo si asume el papel que debe tomar y compite corriendo más que el rival, siendo más riguroso que el rival, cometiendo menos errores que el rival y maximizando las fortalezas del colectivo antes que las individuales. Si la selección se convierte en un equipo humilde que asume que siempre está en desventaja, es probable que México haga un Mundial histórico. Con el apoyo local y el trabajo incansable, el cielo es el límite.