El equipo de la capital española ha tenido una temporada muy irregular, cosechando victorias en las primeras jornadas y perdiendo partidos importantes de manera subsecuente. La realidad es que lo que se vislumbraba como una gran temporada está quedando a deber en muchos aspectos. La llegada de Xabi Alonso al Real Madrid en verano fue el inicio de lo que muchos aficionados llamaban “un nuevo Madrid”, con ideas frescas y muchas ganas de trabajar; sin embargo, el entrenador fue cesado después de 233 días.
La realidad es que Xabi Alonso tomó algunas decisiones equivocadas; no obstante, él no era el gran problema de este equipo. El Real Madrid ha sido el club más exitoso de los últimos años, ganando Copas de Europa y Ligas españolas. Sin embargo, hay una realidad que se escondía detrás de todos estos triunfos: el equipo y los jugadores actuales carecen de ritmo competitivo y fundamentos tácticos modernos. Existen diversos testimonios de jugadores de la talla de Gareth Bale, quienes cuentan que en el Real Madrid nunca ha importado el trabajo táctico y que los entrenamientos carecen de intensidad. Resulta curioso que la salida de Xabi Alonso haya sido dinamitada, en parte, porque muchos jugadores estaban cansados de la intensidad y el rigor en la preparación de los partidos.
Una clara tendencia
Ahora, con un nuevo técnico, los jugadores parecían estar más cómodos en el terreno de juego; sin embargo, después de unas cuantas semanas, el equipo ha cosechado un número de derrotas alarmante, por lo que ya hay medios deportivos señalando que Arbeloa podría ser despedido antes de acabar la temporada. Serían tres técnicos en un periodo de menos de dos años. La conclusión sobre lo que le sucede al equipo no está clara, ya que es multifactorial; sin embargo, podemos estar seguros de que los grandes señalados son los jugadores y la planificación deportiva deficiente.