El París Saint-Germain pasó de ser un club con mucho dinero a convertirse en una auténtica máquina de ganar, tras convertirse en bicampeón de la Champions League. Pero, ¿cómo se construyó este éxito?
Dejar atrás lo que no funciona
Por un lado, los analistas señalan que este logro es el fruto de una inversión económica inteligente y una reestructuración interna. El PSG dejó atrás la época de comprar solo nombres famosos por puro marketing, para enfocarse en un proyecto serio, ordenado y con estabilidad a largo plazo. El proyecto comandado por Luis Enrique priorizó el esfuerzo colectivo sobre la calidad individual.
Cambio inmediato
Desde que la dirección deportiva planteó el nuevo proyecto, el cambio de mentalidad ha sido muy claro. Este segundo título consecutivo no fue un camino de rosas: se tuvo que sufrir hasta la última gota en una dramática tanda de penales contra el Arsenal. La clave estuvo en el juego colectivo y en el brillo de figuras como Khvicha Kvaratskhelia, elegido el mejor jugador del torneo.
Dinero más proyecto es igual a éxito
En resumen, todas las personas coinciden con este equipo: el dinero abrió la puerta, pero el bicampeonato se construyó con paciencia, un vestuario unido y mucha garra. ¡El PSG es el rey absoluto de Europa!