Bolivia vive horas críticas. Lo que empezó hace más de tres semanas como una protesta ciudadana por la falta de gasolina y el alto costo de la vida, hoy tiene al país prácticamente secuestrado. Tras 24 días de bloqueos en más de 50 carreteras, la crisis ya ha dejado un saldo trágico de cuatro muertos y tiene a varios hospitales en emergencia por la falta de oxígeno medicinal.
Evo Morales lanza un ultimátum
En medio de este caos, el expresidente Evo Morales le lanzó una advertencia directa al actual mandatario, Rodrigo Paz: o convoca a elecciones anticipadas en 90 días, o toma la “decisión suicida” de sacar a los militares a las calles.
Posicionamiento oficial
El gobierno acusa a Morales de encender al país a propósito para librarse de los juicios penales en su contra y obligar al sistema a aceptar su candidatura. La situación es tan delicada que el Senado boliviano acaba de eliminar una ley que limitaba los poderes del presidente, dándole ahora vía libre para declarar un estado de sitio si los bloqueos no ceden.
Medidas extremas
Como una medida de emergencia para tratar de calmar el enojo social, el presidente Paz anunció la creación de mesas de diálogo y se recortó el sueldo a la mitad. Sin embargo, quienes protestan no ceden y la tensión en las calles sigue al rojo vivo.